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El venterocol. Reduce el colesterol
 

Lecitina de soja

Hoy nuestro tema es un un producto que muchos lo tomarán cada día, pero nunca lo han empleado en la cocina. Hoy os quiero hablar de la LECITINA DE SOJA.

La lecitina de soja es un compuesto graso que se obtiene de las semillas de soja.

Habitualmente se comercializa en forma de granulado y se recomienda su consumo a las personas con enfermedades cardiovasculares, con niveles de colesterol altos o a las personas que tienen problemas para producir la lecitina que necesitamos.

Nuestro hígado es el que se encarga de producir la lecitina que nuestro cuerpo necesita.

Para conseguir la lecitina de soja, las semillas de soja se limpian, se descascarillan y una vez abiertas se enrollan para formar copos delgados.


Se extrae el aceite de dichos copos, quedando una mezcla que contiene aceite de soja y lecitina. A continuación, se calienta ese aceite crudo y se le añade agua, lo que provoca que la lecitina se hinche formando una emulsión gelatinosa que puede separarse sin dificultad del aceite. Tras este proceso, se separa el agua en forma de vapor quedando la lecitina cruda en forma de aceite.

Y se preguntaran, lógicamente ¿cómo se emplea este producto en la cocina? La lecitina de soja facilita la incorporación de aire en una mezcla. Se puede aplicar en todo tipo de líquidos y se utiliza en la preparación de sopas, cremas, helados y sorbetes.

En nuestra cocina se emplea para hacer “aires” o “espumas” de distintos sabores. Hay algunos productos que no necesitan nada para batirlos a tope y se forme lo que nosotros llamamos “aire”, pero con otros productos es necesario el uso de un poco de lecitina de soja para introducir aire a la mezcla y obtener esta especie de espuma, pero con sabor.

En casa podéis hacer la prueba: preparáis un licuado de zanahoria y lo batís enérgicamente, procurando que las aspas de la batidora estén casi en la superficie. Conseguiréis “aire” de zanahoria sin añadir ni lecitina ni nada.

El tema de los “aires” fue toda una novedad no hace mucho y lo mismo en salado que en dulce. Y todavía lo presentamos en muchos platos. A mi me gusta porque aporta sabor de una manera muy sutil y también da belleza y volumen a muchos platos y es una textura tan liviana que se come casi sin apetito. Son muy incitantes estos “aires” , la verdad.

Se puede espumar prácticamente cualquier líquido. Esta idea os puede servir a todos los que os gusta sorprender en la cocina. Podéis preparar una espuma de pimiento verde para acompaña a algún pescado o una espuma de sandía para decorar una macedonia de frutas.

Os doy otra idea para jugar. Podéis empezar a hacer pruebas y si veis que no se forma la espuma, podéis añadirle un poco de lecitina de soja y lo obtendréis.

Para la espuma de pimiento verde necesitaremos:

4 pimientos verdes
1 naranja

Licuar los pimientos y la naranja: con ayuda de una batidora pequeña, batir el licuado hasta conseguir que haya espuma en la superficie del licuado y reservar.

Para la espuma de sandía:

Licuar la sandía y con ayuda de una batidora pequeña batir el licuado hasta lograr la espuma en la superficie del licuado.

Otra pregunta imprescindible: ¿dónde se compra la lecitina de soja? Se puede comprar en herboristerías y tiendas especializadas. Hoy en día lo consume mucha gente y cada vez es más fácil conseguirlo. Yo no soy médico y sólo os voy a dar la aplicación culinaria, pero sé que las personas que lo tienen que tomar lo mezclan en las sopas, cremas, zumos o ensaladas.