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La salsa harissa
Es una salsa típica de Marruecos y Túnez. Los países cálidos suelen tener unas salsa picantes muy interesantes. Se toman las cosas muy picantes para poder soportar los fuertes calores ya que aunque parece contradictorio el picante produce un efecto refrigerador del cuerpo. Hace sudar al tomarlo y es un alivio para las temperaturas muy altas.
La "harissa" se obtiene de triturar pimientos rojos dulces y picantes con ajos prensados, cilantro y comino (se puede añadir menta o verbena seca). La pasta resultante se cubre con aceite de oliva y se deja reposar 12 horas antes de servir. Se presenta en forma de pasta de color rojo y sabor picante.
Se utiliza como condimento para el cuscús y los tajines. Se
suele usar diluyendo una cucharadita en un cucharón de caldo,
y este a su vez se añade al cuscús. Es habitual servirlo con
el cuscús, pero también se añade a sopas y guisos. Hay que
tener mucho cuidado porque pica mucho.
También resulta curioso que las persona que están acostumbradas al picante descubren los sabores de las cosas pese a ese picor abrasivo que a nosotros sin embrago nos tapa todos los gustos de las cosas.
La receta de Arzak
Tenemos una receta que servimos con esta salsa. Chuletillas
de cordero con cuscus y verduras confitadas. Se prepara una
harissa para añadir al caldo de las verduras. Que lleva otras
especies como azafrán y jengibre en polvo.
Se puede comprar en las tiendas especializadas o puede que lo vendan los comercios donde se compra el cuscús.
Os voy a dar un consejo: para conservar bien esta salsa se debe poner en un frasco de cristal y cubriéndola con aceite se cierra el frasco y se deja en el frigorífico. Así se conserva entre 4 y 6 semanas.
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