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Cebada en polvo
La cebada es un cereal y su cultivo se conoce desde tiempos remotos. Se supone que procede de dos centros de origen situados en el Sudeste de Asia y África septentrional.
Se cree que fue una de las primeras plantas domesticadas al comienzo de la agricultura. En excavaciones arqueológicas realizadas en el valle del Nilo se descubrieron restos de cebada, en torno a los 15.000 años de antigüedad, además los descubrimientos también indican el uso muy temprano del grano de cebada molido.
En la actualidad ocupa el cuarto lugar en volumen de producción de cereales, después del trigo, el arroz y el maíz.
En nuestra cocina se utilizan muy poco los cereales (arroz, trigo), a pesar de que todos los expertos recomienden el consumo de estos alimentos.
La cebada en grano se puede utilizar en muchas recetas como el arroz: se pueden preparar sopas, croquetas, guisos, ensaladas… pero en nuestras cocinas no es nada habitual.
La cebada se emplea en la alimentación del ganado, tanto en grano como en verde para forraje. La aplicación de la cebada en la alimentación del vacuno de carne, en la alimentación porcina, en avicultura y como materia prima para piensos.
Aunque también tiene importantes aplicaciones en la industria: fabricación de cerveza, en destilería para obtener alcohol, en la preparación de maltas especiales, como sustitutivo del café, elaboración de azúcares, preparados de productos alimenticios y elaboración de harinas para panificación.
La receta de Arzak En este momento estamos utilizando polvo de cebada. Como os he dicho antes, este polvo verde se obtiene de las hojas verdes de la cebada. La utilizamos para vinagretas y mojos.
En nuestra cocina se elaboran muchos mojos para pintar o bañar carnes y pescados antes de cocinarlos al horno o en la plancha. La cebada en los mojos se utiliza en sustitución de los frutos secos que son muy grasos. En los casos en que el producto principal, sea excesivamente graso como es el caso por ejemplo del salmón.
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